Asiento de anea

Aquí tenemos el principio y el final del asiento de anea.  Después de varios días de trabajo el resultado ha sido muy positivo.

Una silla que ahora tiene un asiento de anea nuevo.  Poco a poco, retorciendo la anea para crear una cuerda, va surgiendo el asiento. Parece mentira que con una planta hagamos una pieza que se  convierte en una parte imprescindible de la casa. 

Encontrar a personas que hagan este tipo de restauraciones a las sillas, cada día es mas difícil. Yo aprendí con Carlos Fontales y él a su vez aprendió con un señor que le enseño sus propias técnicas.

Es una pena que estos oficios vayan desapareciendo. Pero para eso tenemos que seguir luchando nosotros. Las nuevas generaciones que valoramos lo artesanal.

Lo que necesita su tiempo.

Lo importante. 

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